24 de mayo de 2013

Como nosotros


A los lados de la cama se han caído los peluches y la ropa interior, a veces un pijama, o dos. Se respira tanta desnudez, tanta fragilidad, tanta carne, tantas ganas, que no se arropa con textiles de Ikea. Porque las sábanas han ido a enroscarse a mis tobillos de niña pequeña y me han atado a tus muslos. Las sábanas están vivas. Y húmedas. Como nosotros. 

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